ORUNMILA NO TENIA DONDE VIVIR

Apataki de ÈJÌOGBE MÉJÌ

ORUNMILA NO TENIA DONDE VIVIR, DE TODAS PARTES LO BOTABAN, UN DIA SALIO CON OSHUN, PARA VER DONDE PODIAN VIVIR. ESTANDO AMBOS PARADOS A LA ORILLA DEL MAR, OSHUN OBSERVABA COMO UNA BALLENA QUERIA COMERSE A UNOS MACAOS; OSHUN COGIO SUS CINCO ADANES, SE LOS TIRO A LA BALLENA Y LA MATO. LOS MACAOS EN AGRADECIMIENTO LARGARON SUS CARAPACHOS Y SE LOS DIERON A ORUNMILA PARA QUE VIVIERA CON OSHUN.